Los artistas que recibieron el llamado de Dios, o al menos eso dicen

La música urbana es una mina de oportunidades donde destacar ciertos antivalores te puede hacer rico, así hemos visto pasar un sin número de exponentes, tener sus 15 minutos de fama y hasta solucionar su vida con alguna alabanza a la copulación con mujeres ajenas, que vendría a ser como ganar la copa del mundo en el género.

Sin embargo, hay carreras que no terminan de despegar, y otras que se interrumpen bruscamente por una causa que trasciende el dinero, las armas y la novia de tu enemigo: Dios, o al menos eso dicen.

La música cristiana es una industria multimillonaria con un producto generalmente escaso de punch o gracia, pero consumido por millones de personas ¿que pasaría si le damos ese ingrediente que le falta? Lo mismo se preguntaron unos apagados Héctor y Tito, que recibieron un extraño llamado del señor en el 2000 cuando sacaron Nuevo Milenio, un disco que probablemente ni los cristianos escuchan y que quizás a Cristo tampoco le gustó.

Lo cierto es que un año después estaban de nuevo en los caminos mundanos cantándole a las gatas fieras y felinas, y no sería sino 10 años después cuando Hector recibe el verdadero llamado del señor en forma de encarcelamiento de Angelo Millones, deudas millonarias y el bajo mundo cambiando de mando.

Vico C el fundador de esto que disfrutamos hoy, si ha sido un creyente consagrado desde el arranque de su música, canalizando la crítica social en un mensaje religioso que resultó una fórmula excelente para llegarle, y aconsejar a esa masa juvenil descarriada que llevaba exactamente la misma vida que el filósofo del Rap, cuando se bajaba de la tarima o salía de la cabina de grabación.

No es de gratis que Lito y Polaco en Masacre de MC’s le escupen al abuelo del rap en español: “En un vaso de agua tú te ahogas, porque lo único que es positivo en ti es una prueba de drogas”.

“Son maliantes de cartón, que por miedo a la calle se tapan con la religión” decía hace unos 13 años Julio Voltio en referencia a los bambinos, porque realmente se trataban de una lasaña espiritual en donde Tito decía “Dios los bendiga”. y acto seguido salía Héctor diciendo que lo iba a a cazar.

De este desastre de creencias se vio influenciado un joven Christian Ponce mejor conocido como El Sica quien entra y sale del manto divino como Vico de rehab. Por cierto, Voltio también terminó en la religión, pero apartado de la música y todo el negocio mediático, siendo quizás el único caso de un converso que no está facturando en nombre del creador.

 

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