Recordamos a Buddha’s Family, la temida compañía del nuevo milenio

Buddha’s Production, mejor conocida como Buddha’s Family, quedó apuntada como una de las compañías más temidas de la música latina.

Francisco Muriel Castillo se ganó el apodo de Buddha por todo lo contrario a la paz. Era un tipo gordo con ojo para el talento, quería hacer de su empresa una de las más fuertes de Puerto Rico. Tempo era exactamente lo que necesitaba.

Poseía una habilidad innata para construir rimas duras, un tono agresivo perfecto para el gangsta rap y el reggae que DJ Playero había identificado. Con Buddha como ejecutivo y Playe como productor, salió Game Over, uno de los disco latinos más influyentes de 1999. Era un sonido callejero, crudo, irrespetuoso a las autoridades.

Era un despliegue de las fuerzas liricales más rudas del momento. Se integraron a GastamMC CejaMexicanoHéctor y Tito.

“Me he visto derramando lágrimas para ser quien soy en estos momentos,

Tempo, damas y caballeros, la nueva adquisición del dream team poderoso de Playero”.

El año siguiente publicaron New Game, consolidando victorias back to back. Lograron obtener certificaciones de oro desde el under puertorriuqueño. Con Tempo comandando, Buddha’s Family se convertía en un titán.

Tenían suficiente poder para ser plataforma de nuevos artistas, por lo que crearon la primera edición de Buddha’s Family. Un disco con todas las estrellas afiliadas al sello: GettoTrebol ClanDon OmarYanuriSpeedyFelo ManEddie DeeIvy QueenYaviah y muchas más figuras del under consolidadas y en ascenso.

Crearon himnos callejeros que siguen sonando vigentes, la producción estaba adelantada para su tiempo y los flows eran tan distintos unos de otros que la compañía parecía una mina de oro.

El siguiente paso de Buddha fue darle el tiempo para brillar a dos artistas que se habían lucido en los primeros discos de Tempo: Getto y Gastam. Vida Eterna fue otra amenaza al resto de la industria. Podían hacer estrofas para los maleantes y serenatas para las mujeres. Tenían las bocinas en un candado y se tragaron la llave.

“Mamones vienen y suelen,
tratando que impedir que el Buddha’s Family suene en la calle,
y eso es imposible
Por mas que tiren y jalen, seguimos invencibles
Número uno en ventas
Representando con la vestimenta”.

Muchos pensaban que la disputa con Pina Records sería el fin de alguna de las dos compañías, pero el verdadero retroceso que tuvo la construcción del imperio de Buddha fueron los federales. Según las investigaciones, desde 1997 hasta el 2002 habían liderado una banda de narcotráfico.

“Ellos golpeaban y mataban a aquellos individuos que les robaban dinero o droga de los puntos”.

En el 2004 Buddha fue declarado inocente por el mismo jurado que sentenció a Tempo a 24 años.

“Me siento triste, me falta la mitad; tengo a mi familia, pero me falta la mitad, que es Tempo; con él llegué a hacer lo que en este momento somos”.

Lo que siguieron fueron años de malentendidos. En el 2005 Buddha juntó a un elenco all star que grabó gratis el doble disco Buddha’s Family 2: Desde La Prisión cuyas regalías irían a los gastos legales de Tempo y su familia.

Tempo pensaba lo contrario.

Él hizo sus discos y recibí dinero y nunca, pero nunca, este descarado llamó a mi señora madre para enviarle $20 dólares. No me ha pagado el abogado, que de sus mismas palabras salieron, pagarme el abogado de apelación. Que él, hasta el sol de hoy, tiene la fuerza de cara de decirle que está luchando para sufragar esos honorarios, cuando él mismo sabe que yo lo llamé y le dije que Raymond Ayala (Daddy Yankee) costeó los gastos por su cuenta del señor Rafael Castro Lang.

Otra cosa, el disco Buddha’s Family 2, para que tengan un panorama claro, todo los artistas le grabaron gratis para, supuestamente, darme la mano con los honorarios de abogados. O sea, que les mintió y usó a los artistas para que le grabaran”.

Según Buddha, Daddy Yankee y el abogado se habían encargado de envenenarle la cabeza al “Narcohampón”. Sea como sea, el disco alcanzó el puesto 6 en la Billboard Latin Rythm Album. Las cosas pintaban bien para el gordo, quien firmó un contrato con Sony Music para encargarse de una división enfocada en el mercado latino del rap y reggae. No dio frutos.

Durante su tiempo afuera le dio plataforma a otro rapero gangsta con rimas crudas, irrespetuoso de las autoridades y un sonido único llamado Cosculluela.

A principios del 2007, Buddha visitó la prisión federal y se encontró con Tempo, quien contó esto:

“Estuvo en la prisión, habló bien sincero, me pidió perdón y me habló con una gran tranquilidad; dijo que de la prisión sólo me podía sacar Dios y que siempre lo llevara en el corazón; te juro que la tranquilidad que me dio fue grande, porque independientemente de los problemas, nosotros pasamos muchas cosas lindas juntos”.

El 31 de enero, los pulmones de Buddha colapsaron, así se derrumbó la Familia que ya había sido fracturada por la prisión y los malentendidos.

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