Las batallas: ¿Una moda pasajera o algo que perdurará?

Todo empezó en una plaza de cualquier lugar, del mismo modo y lanzando frases rimadas de manera libre con las ganas de seguir haciendo rap sin necesidad de grabar y divirtiéndote con tus amigos. Luego, había esa espina de querer medirse para ver quién tenía más técnica, mejores métricas y actitud (hasta se acabaron ciertas amistades a causa de eso). Se armaban grandes grupos en círculos, mareas de gritos y manos arribas, partiéndose la madre; las batallas comenzaban.

Hace tiempo la única competición importante era la Red Bull, ahora todo cambió desde su parón y su vuelta en el 2013. Eventos como Halabalusa, empezaban a hacer bulla en el sur, en Argentina y también crecía el ya extinto Quinto Escalón. En España de eventos muy undergrounds salían nombres como BTA, Zasko, Errecé, Force y BNET. En México y Chile apenas comenzaban a moverse olas del free.

Pocas ahora sobreviven a pie de calle (importantes quedan: El Club de la Pelea y las DEM Battles), o terminaron o se fueron a los escenarios. La prensa y los programas de televisión empezaron a acercarse. Los eventos internacionales no se trataban solo de Red Bull, salió la GodLevel, Supremacía, BDM y Pangea, como las más importantes.

Una ola de mcs salían de Chile, Perú y Argentina: nuevas generaciones como Pepe Grillo, JazeWos, Nitro, Replik, Dani, Klan, Teorema y otros. Algunos lo tomaban como trampolín para dar a conocer su música, como es el caso de Duki y Paulo Londra; Acru es uno de los que demostró que pueden hacerse las dos cosas.

Países que se encontraban apartados o tenían una movida muy oculta al mundo batallero también comenzaron a acercarse a los grandes eventos, como Venezuela, Colombia, Bolivia, Costa Rica, El Salvador, Uruguay y Paraguay. Los mcs empezaron a elegir sus formatos más cómodos, comenzaban las batallas escritas, en México estaba Colisevm y Linea XVI, o Cypher Effect con Barras de Sangre. Buscaban matarse en 4×4 o ver quién hacia mejor freestyle sobre temáticas.

Ahora esto es una industria mundial que al paso de los meses sigue creciendo mucho. Ahora hay gente que solo se enfoca en batallar, sin necesidad del conocimiento del rap. Más que eventos y diversión, se convirtió en un deporte, en show de entretenimiento.

¿Se extinguirá pronto o se fortalecerá? Hasta ahora no ha llegado a su límite, sigue siendo explotado y encuentra siempre nuevo público, llenando estadios y teatros hasta sold out. A pesar de ver como se insultan en rimas, solo queda en tarimas, con los cables calientes y los micrófonos bañados en saliva, abajo siempre hay un respeto increíble entre estrechamiento de manos y abrazos. Esperemos que continúe por mucho y nos siga regalando leyendas y dando a conocer a los talentosos.

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