Rap, trap y reggaetón se convierten en merengue gracias al mambo urbano

mambo

El merengue como música tradicional de la República Dominicana no pasa precisamente por su mejor momento, sin embargo, hay una tendencia que desde hace años viene trayendo excelente resultados.

Basada en el mambo urbano, que se hizo popular desde 2009 con la fiebre del merengue electrónico, esta versión básica del merengue ejecutada por personajes influenciados por el rap, reggaetón y todos los sonidos urbanos, logró implantarse en la isla y contagiar a la comunidad latina de los Estados Unidos, y gracias al boom al que se unieron desde Daddy Yankee hasta Farruko, alcanzó la consolidación como otro componente más de la música callejera.

https://www.youtube.com/watch?v=T0WpraeIEpw

El caso con esta tendencia musical es que además de contar con composiciones originales, acostumbran a versionar canciones propias del trap, rap y reggaetón, logrando obtener resultados con un sabor único, otorgándole a cada pieza un factor súper bailable del que carecían en un principio.

Omega (en este momento en prisión) es quizás el exponente más representativo de este sonido, famoso en América por sus colaboraciones con FuegoPitbull, dentro de su repertorio se encuentra una versión mambo de Soy Peor junto a Bad Bunny y yéndonos mucho más atrás, podemos encontrar una edición muy rítmica de Es un secreto de Plan B.

Lo admirable de este componente callejero del merengue, es la calidad de los arreglos aplicados para lograr rolas demasiado bailables y en caso de que la original ya lo fuese, entonces lo que hacen es potenciar muchísimo más ese toque. De la mano de El Pekeño viene la versión del súper éxito Te Boté, excelente tanto para el dancefloor como para disfrutar de cada instrumento en los audífonos, los arreglos son geniales e imprimen tanta identidad, que si nunca has escuchado la original, pensarías que es ésta.

También está Tito Swing, quizás el exponente con el flow mas callejero dentro del mambo urbano. En su repertorio se encuentran rolas originales y súper calle como La 40, pero también ha logrado arreglos impresionantes como en su más reciente tema Brindemos.

La versión merenguera de ese palo cortesía de Anuel Ozuna, que siendo un trap de los más densos se convirtió en una rola perfecta para la pista de baile. Lo mismo logró con Scooby Doo Pa Pa a la que incluso le agregó un verso rapeado para darle más sustancia, los arreglos a base de trompeta, güira y tambora despiertan ese gen latino a cualquiera que la escuche.

El mambo urbano es una tendencia que ya se implantó y continúa dando pasos, el hijo más reciente de este ritmo vino de la mano de Farruko en colaboración con Ala Jaza en un remake merenguero de Mi forma de Ser.

Esto demuestra que el merengue callejero sigue en la mira de los más grandes por su capacidad de crear versiones excelentes de canciones en otros géneros, un potencial que no ostenta ningún otro ritmo de calle.

 

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