Cuando llegó su primer álbum desde 2015, quedó claro que Pusha había usado esa seguridad para entregar una de las marcas importantes de su catálogo. Impulsado por comentarios ásperos en la pista de cierre de Daytona, Infrared, la próxima entrega de Push en 2018 tuvo la forma de un combate verbal con Drake, y sirvió como otro estudio de caso en el que prevaleció la cabeza más fría.