Acéptenlo: T-Pain es el papá de toda una generación y nadie quiere reconocerlo

¿Se acuerdan cuando el autotune era despreciado por todo el mundo? Heabbi lo recuerda.

Claro, no los culpamos porque no lo recuerden. Hoy el efecto de voz es pieza clave del rap mainstream, ayudando a construir la fama de Future y Travis Scott.

La historia era muy distinta a mediados de los 2000. T-Pain se convirtió en la imagen del autotune con su álbum debut, Rappa Ternt Sanga, que es como decir “rapero convertido en cantante”, pronunciando como un callejero de Tallahasse, Florida.

Este hombre tenía la audacia de cantar sobre estar enamorado de una stripper, con armonías y todo.

Pain llevó todo al siguiente nivel con su segundo disco, Epiphany. Más autotune, más melodías, más éxitos.

Empezó a aparecer en todos lados. MTV Cribs, BET Hip Hop Awards, nómbralo y te aseguro que estaba ahí. Todo el mundo lo quería en sus sencillos, había demostrado lo que valía en temas como Got Money.

Siguió con la racha victoriosa con su tercer proyecto discográfico, Three Ringz. Incluso fue nominado como Mejor Álbum R&B Contemporáneo en los Grammys.

Haciendo dinero y siendo nominado, la vida de T-Pain iba bien, pero las críticas fueron persistentes durante su estadía en la cima.

Muchos dudaban de su habilidad musical, decían que no cantaba y que el autotune era asqueroso.

Lo que había logrado hacer trató de ser copiado por otros artistas y el mercado se saturó. Jay Z tuvo que interceder y culpó al efecto de voz de lastimar la industria musical con Death of Auto-Tune, pero aclaró que reconocía lo innovador del estilo de T-Pain.

13 días después de que T-Pain publicara Three Ringz, Kanye West adoptó el autotune para la siguiente fase de su carrera. Nació 808’s & Heartbreak y comenzó a dar forma a los estilos de artistas como Drake, Childish Gambino, Frank Ocean y The Weeknd.

Lo nuevo de “Ye” era introspectivo y sentimental, pero eso queda para otra ocasión. Esta vez lo que tenemos que resaltar es algo muy preciso: tomó el efecto que popularizó T-Pain, lo innovó y dio forma al futuro del rap. En otras palabras, nada hubiese ocurrido sin Pain.

Todos los críticos aplaudieron al unísono lo nuevo de Kanye, lo que hirió a Pain. No era las alabanzas que recibía el álbum, sino que lo describían como si fuera algo nacido de la creatividad de “Yeezy”.

“Kanye me llevó hasta Hawaii para trabajar en 808’s & Heartbreaks y me dijo que se había influenciado en Rappa Ternt Sanga, que le parecía una genialidad, pero luego dio un giro para decirme que eran simplemente un montón de canciones de amor con mucho bajo, y yo como que… 808’s es un montón de canciones de amor con mucho bajo”, relató según HipHopDX.

La única realidad es que T-Pain se apoderó de la radio con un efecto de sonido que cambiaría el sonido del rap, aunque él no haya sido el autor del álbum definitivo.

Si quieres ponerte al día con su música, el año pasado volvió con Oblivion después de seis años sin un álbum. Cuenta con la participación de Chris Brown, Ty Dolla $ign, Ne-Yo y… autotune.

 

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