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Tempo: La historia de un artista que pudo ser grande y ahí quedó

Tempo: La historia de un artista que pudo ser grande y ahí quedó

En 2002 una corte federal condena a David Sánchez Badillo a.k.a Tempo a 24 años de prisión por posesión ilegal de armas, narcotráfico y otros delitos, así queda en stand by la carrera más prometedora del género urbano boricua.

Después de protagonizar las tiraderas más duras, captar millones de fanáticos, hacer dos discos que partieron el género y apoderarse de un pedazo del bizcocho, su encarcelamiento deja un vacío y la sombra de lo que pudo haber sido.

11 años pasaron después de este incidente, pero el juego había cambiado. En la década de su ausencia el género había pasado por sus mejores tiempos con: Don Omar, Tego Calderón, Hector El Father, Wisin y Yandel y Daddy Yankee, incluso existía una nueva escuela compuesta por Arcángel y De La Ghetto y Jowell y Randy, que se estaba quedando con la calle.

En 11 años, se sumaron nuevos oyentes, nuevos clásicos, nuevas guerras, al Narcohampon solo lo esperaban los viejos fanáticos que mantenían la expectativa de lo que iba a ser.

“El león del área sur” estrena su libertad con Free Music, que pudo haber sido un excelente disco en 2003. Flow y letras de hace una década sobre ritmos modernos, aún contando con las colaboraciones de Arcángel y De La Ghetto, Daddy Yankee, Tego Calderón y otros caballos del género, el disco resulta un fracaso.

Meses después se enreda en una guerra con Cosculluela, donde “El Princi” lo barre sin contemplación. Y así estrena Tempo su reingreso al movimiento, entre tiraderas perdidas, guerras de Instagram, chismes y canciones sin ningún tipo de trascendencia.

Las cosas ya no son iguales, la audiencia viene de disfrutar palos mundiales desde Barrio Fino hasta Los Extraterrestres, los oídos que escuchan ya no son los mismos, las exigencias son otras y Tempo no lo entiende, ni en Rap ni en reggaetón termina de hacerse sólido su material.

Luego de intentar un fracasado concierto en la prueba de fuego de los artistas boricuas “El Choliseo” aprovecha la ola del trap, y toma un aventón en el hit Ella y Yo, junto a una camada que podrían ser sus nietos en el género y por la que se ve opacado fácilmente.

De esta manera continúa la nueva carrera, del viejo Tempo, quien aún intenta vivir de un nombre y un puesto que hace mucho fue cubierto.

En 2017 ocurre lo que podría ser el último capítulo de su historia musical cuando se topa con Residente y decide pisar el acelerador para chocar contra el muro. Si su carrera fuera un vehículo, este episodio hubiese resultado en pérdida total. Residente barrió el suelo en 2 rounds enterrando hasta el recuerdo de lo que fue el Narcohampon del 2000.

Así queda nuevamente en stand by su carrera, con la diferencia de que en este momento ya nadie espera nada.

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